2 de septiembre de 2015

El concierto mas inolvidable cumple 10 años resonando en mi memoria



Decir que la vida pasa tan a prisa, que sin pestañear mucho ya han pasado dos segundos, y esos se vuelven horas, dias, meses, años y ahora una década, me detengo y en pausa pienso: ¿Donde estaba hace 10 exactos años atrás? ¿Que sueños tenía?, ¿Como veía la vida y la música?


Puedo partir contestando que esa noche previa dormí muy poco, la ansiedad de partir de madrugada hacia la capital Santiago (quien lo diría que ahora es mi ciudad de residencia, vueltas de la vida simplemente ¿no?), al grano, el check list de los objetos que no podían faltar en esta aventura Sorayista : Cámara fotográfica  con pilas y rollo de 36 exposiciones (convengamos en el 2005 mi acceso monetario no me permitía aun contar con una digital, aún eran carisimas las de buena calidad), una mochila con la ropa básica para una noche en otro lugar, dinero para la sobrevivencia, asegurarme de que tendría alojamiento en Santiago en el depa de una amiga Pamela a quien recién conocía, pero que gracias a la vida, a la música de Soraya y a mi blog, el destino la puso en mi camino para formar parte integral de mis amistades. Y obviamente los boletos del concierto, primera fila, asientos en el medio, el mejor lugar que podía tener para disfrutar ese momento mágico.


Que sueños tenía, lo mejor de esto es que el más grande sueño se me hacía realidad, después de nueve años de admiración tenía el privilegio, la bendición, y la dicha de que Soraya hiciese realidad mi anhelo, venir en concierto a mi tierra. Estoy tan agradecida!!, mirando en hacia atrás puedo decir con todas sus letras que he sido una persona privilegiada, porque Soraya a lo largo de todos esos años, fue haciendo realidad cada uno de los sueños que yo tuve, desde escribirle y que ella contestara con tanta dedicación, o cuando me gané una polera en un concurso, o cuando se coordinaron los planetas y pude conocerla en persona,y eso se repitio en cada visita a Chile,entre muchas otras cosas, llegando al hecho cúlmine de su concierto, el penúltimo de su carrera, de su vida.

Hace una década, la música la veía con mayor ilusión e intensidad, la vida me presentaba un momento lleno de exploraciones nuevas y a la vez amores que se despedían, en pocas palabras había más inocencia, quizás inmadurez, pero algo no ha cambiado, es que aprendí a disfrutar ese instante como único y perfecto, no hay que pensar en segundas ocasiones, simplemente debes guardar en tu memoria y con cada uno de tus sentidos esos momentos porque no se repiten. Jamás pensé que ese 02 de Septiembre del 2005 sería el día que me despediría de mi querida Soraya, pude darle las gracias en persona en su camerino, decirle que era un sueño hecho realidad y que mi agradecimiento sería por siempre... Que me mirara con esos ojos tan profundos y brillantes y me dijiese "gracias a ti por venir, te quiero , cuidate mucho Ani", me brindara un abrazo y ya; salir de allí con la sensación de que fue un día simplemente perfecto.

Hoy son diez años, y me parece mentira que fisicamente no estes aquí, siendo que aún con la perspectiva del tiempo sigues presente resonando entre mis oidos, mis cariños y mi admiración, o como tu decias: "entre mi paz y el silencio..."


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