2 de septiembre de 2008

¿Cúanto pueden hablar los instantes?

Las cosas no son fáciles, los caminos suelen ser pedregosos, pero cuando sientes que todo se nubla, siempre nace un incandescente brillo que viene para sacar una sonrisa profunda en medio del vaivén del existir humano. Hace tres años atrás, un dia como hoy, un Teatro Providencia -repleto- era testigo presencial de un espectáculo sencillo y maravilloso. Entre medio de enfoques de luces violetas, blancas, amarillas y percusiones, aparecia sonriente y elevada por los sonidos de las cuerdas de su violín, una artista única. Si antes ya la considerabamos un ser lleno de talento, cariñosa, con una fortaleza enorme y con esa capacidad fascinante de hacer de sus canciones nuestras propias historias de vida. Aquel dia se nos consagró más allá de todo lo que algún día soñabamos hacer realidad.

Este escrito no es para seguirnos preguntándo los porqué de lo sucedido, no ha sido hecho solo para conmemorar la fecha, menos aún sólo por escribir algo.
Al contrario de todo eso, viene en agradecimiento infinito a todos quienes tuvimos el preciado regalo de verla allí, aplaudirla con fuerza, entonándola en canción sonora, en un coro de miles. Este país es largo, y muchas personas no pudieron asistir aquel día, ninguno de nosotros en ese momento imaginabamos que sería nuestra última velada junto a ella, más aún cuando abrigabamos la esperanza de tenerla de vuelta en febrero para el siguiente Festival de Viña.



Se hizo tan única e irrepetible aquella noche, que públicamente se agradece la existencia de cámaras de video, con las cuales más de alguna persona -muy valientes por cierto - sorteando todos los obstáculos que los guardias imponian pudieron grabar en gran parte aquel concierto mágico. Hay una personita en especial que lo hizo, Claudia. Gracias por confiarme ese tesoro, tengo tu carta, aprecio tus palabras y aunque ha pasado un tiempo grande, cumpliré mi promesa de tener para ti el primer Dvd con el sonido e imagen mejoradas, gracias al video que tu me enviaste.
Cada persona con la que hemos podido compartir ese material -pese a las limitantes de software- se han sentido emocionados de volver a revivir tan mágica noche musical. Hago público todo esto, pues somos cada uno de nosotros, una red de personas que con el tiempo ha cultivado lazos de estrecha amistad, cuyo punto de partida ha sido la música, la vivencia de sueños y la esperanza de que siempre se puede arriesgar y perseverar, tal como de ejemplo palpable en un día como hoy, Soraya nos demostró.

Estan guardadas para siempre en mi mente y corazón, tus palabras y cada segundo de lo que fue la última vez que te vi en persona:
S:Gracias por venir!!
A: gracias a ti por estar aqui(...)
S: ¿Ani te gustó el concierto? A: Me encantó, tu sabes que es mi sueño hecho realidad (...no puedo pedir más)
- Sonrisa contemplativa y sus ojos mirando los mios -
S: Cuidate mucho Ani, gracias por todo
- El Abrazo mas inolvidable que he podido recibir -
A: Te quiero mucho Sori, cuidate.
S: Tranquila, lo haré (me mira y sonrie)... tambien te quiero, cuidate por favor...

Después de ese instante tan especial, caí en cuenta...ya era la hora de partir, había que salir del camarín, ella tenía que descansar, respirar y seguir cantándonos.
Aún con las cuerdas rotas.


A continuación con todo cariño, les entregamos ''Como Sería'', versión Junta con fans, junio de 2005. Ojalá les guste!
Gracias por la paciencia y por leerme =).


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