2 de diciembre de 2007

Reencontrarse en música...

Estas lineas las escribo en el blogg dedicado a Soraya porque las considero una auténtica demostración de que no sólo su música y su historia de vida es lo que nos ha dejado de legado, sino además algo atesorable y muy de raíz humana: La Amistad.

En estos tiempos, tan de comunicaciones en tiempo real, no es difícil establecer conversaciones con personas que estan en diferentes lugares del mundo, ni tampoco lo es tener lazos en común que hacen que los seres se comuniquen entre sí. Podría decir con certeza entonces, que particularmente el Forum de Soraya ha sido un preciado nexo donde se ha podido conjugar la unión por alguien tan especial como Sori y desde allí se han formado lazos de amistad que han traspasado fronteras...

Hoy escribo de lo maravilloso que es darse el tiempo de soñar y creer en las personas, en un momento en que precisamente lo que más necesitaba era hallar esa razon para creer, para volver a confiar, para recuperar los equilibrios internos y tranquilidades extraviadas, asi es como me di a la posibilidad de volver a creer.

En noviembre 3, comencé un viaje que duraría ocho días, alli conocería a una persona que venia desde la Isla del Encanto, Puerto Rico, con su maleta llena de un anhelo por cumplir, un corazón que necesitaba paz, pero además con la alegría y candidez que caracteriza su tierra natal. Ella es Agnes mi querida boricua, una personita con una gran sensibilidad y cuya dualidad de fuerza y fragilidad trajo a mi mente la misma sensación que tuve cuando vi a Soraya en persona. Al instante supe que sería un viaje inolvidable, y con la sonrisa a flor de piel partimos a Buenos Aires

Surcar el cielo es algo imponente y majestuoso, - quizás para algunos ya debe ser rutina-, pero para mi era algo nuevo, que disfruté de principio a fin. La cantidad de bosquejos que el hombre realiza en la tierra que lo cobija; elevarse y ver tal obra es algo que asombra, más aún observar la Cordillera de los Andes generosa en extensión y diversa en colores, es todo un bello espectáculo!.


Descubrí una ciudad enorme y muy linda, faltarían semanas para llegar a recorrerla en toda su extensión, pero lo más importante y valedero para mi; conocí a Sole, volví a ver a Stephanie, quienes fueron nuestras anfitrionas. Pasamos unos dias increibles en vuestra tierra, la comida y por supuesto la compañía fueron lo máximo. Tal como conversamos con Sole mientras paseabamos por las afueras del Teatro Coliseo, dolerá por siempre el hecho de que Sori no este fisicamente con nosotras, pero que hermoso regalo nos ha dejado, la amistad que no conoce fronteras y es que en cada una de las personas con las que tenemos este vínculo, es una demostración de que Ella nos sigue acompañando, que sigue aquí con nosotros presente...

Este presente necesitaba brindar tranquilidad y paz y a la vez ser conjugado con esos mismos sentimientos, así fue como después de dejar la tierra de Sole y Stephi, regresamos a Chile.
Me empeñe que cada segundo que pasase, Agnes lo disfrutara a cabalidad, y así fue como le lleve a conocer Valparaíso, Viña del Mar e Isla Negra. El viaje hacia la quinta región estaba cargado de significados y promesas por cumplir, aunque si bien no siempre las cosas resultan como las anhelamos, creo que la tranquilidad que nos queda en el corazón es que lo dimos todo completamente y a cada instante, que para querer sanar tambien hay que poner voluntad en equidad de partes, y siempre siempre, sacar hacia la luz lo que oscurece al corazón y no lo deja seguir adelante para respirar en paz.

Dejando detalles resueltos, ir a la tierra amada de Neruda es siempre un privilegio para disfrutar, vi los ojos de la boricua respirando la brisa del mar enfrente de las rocas de esa playa donde Sori cantó versos, y me sentí feliz de que en un lugar así de sencillo y majestuoso, por fin hallase la tranquilidad que su corazón necesitaba.

Alojamos en 'La Candela' lugar acogedor en donde Soraya también estuvo. Curiosidades locas que se dieron fue que, hasta encontramos el jeep del video 'Como Sería' al ir caminando hacia los árboles de las locaciones!!. Puedo decir con conviccion que gracias a ti, me reencontré y mi balanza volvió en equilibrio interno. Cuando ya se acercaba el momento del regreso, pudimos disfrutar de la compañia valerosa y sonriente de Jessi, quien por fin pudo conocer a su boricua querida y fue un gran pilar de apoyo en la despedida, una de las más dolorosas que me ha tocado vivir...

Siento que la calidad de los momentos que disfruté esos ocho días, atienden a los maravillosos lazos que hemos podido cultivar, y cuando las personas se detienen en su eterna carrera y logran mirar los ojos de quienes les rodean, todo se vuelve más claro y puro, pues ni siquiera tienen que llenarse de preguntas porque las respuestas las pueden encontrar en la simpleza de una sonrisa sincera.

Gracias por tan lindo viaje, Dios y Sorayita hicieron su parte en esto. Gracias a cada una por vuestra amistad, y a ti boricua querida infinitamente por ser un tesoro de persona. Te llevo en mi corazón para siempre.

Fotografías: Anita Mª Salinas N./ nov.2007




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