10 de mayo de 2007

Una Estrella, Ahora Leyenda...

SORAYA
(11/03/1969 – 10/05/2006)

Estamos ad portas de conmemorar el primer aniversario de un hecho muy triste para muchas personas, especialmente en América Latina. Un miércoles 10 de mayo del 2006 nos enteramos que abandonaba este mundo una mujer a la cual muchos seguimos y respetamos en dos facetas donde siempre brilló como la gran estrella que fue. Una de ellas, la primera, fue la música, donde se dio a conocer como cantautora, y la segunda, producto de las circunstancias, como voz y rostro de una loable misión en favor de muchas mujeres hispanoamericanas. Hablo de mi inmensamente admirada Soraya.

El recuerdo de esta nueva leyenda del mundo de la música, cuya característica voz la hizo inconfundible en sus diez años de carrera, es lo que a millones de personas nos ha hecho recordarla con más fuerza no solo por acercarse un año de su fallecimiento, sino porque su legado sigue presente en cada uno de los momentos de nuestra existencia.



Llévame (Grammy Latino 2005)


Soraya Raquel Lamilla Cuevas, nació un 11 de marzo de 1969 en Nueva Jersey, Estado Unidos, pero sus raíces colombianas, ya que era hija de inmigrantes de la tierra del café, no la convirtieron en otra ciudadana estadounidense de origen latino, como tantas otras, sino que la transformaron en una de las más exitosas artistas cross-over de la industria de la música. Soraya, como la conocimos artísticamente desde aquel año 1996, tenía el sello de los grandes, ya que con una hermosa balada, “De Repente”, primer sencillo de su álbum debut En Esta Noche, cautivó inmediatamente la atención y los corazones de muchos que descubrimos en ella algo más que una figura esbelta y hermosa, que se abría camino en el competitivo negocio de la música. Desde sus inicios además, Soraya grabó sus composiciones tanto en español como en inglés, teniendo entre su máximos referentes a la cantautora norteamericana Carole King y al músico e intérprete británico Sting. Su sola presencia, lo que muchos podrían denominar como aura, nos revelaban a un ser humano lleno de intensidad y sentimientos, características que ella sabía comunicar a través de su voz, los acordes de su guitarra y el magnetismo de sus canciones.

Con un estilo musical netamente romántico, aunque también incursionando en el rock, el folk norteamericano y por su puesto, en los ritmos latinos, esta atractiva estadounidense de origen colombiano, por cuyas venas también corría sangre árabe procedente de El Líbano, jamás se apartó un ápice del estilo de música que siempre nos quiso regalar. Fue así que tras su debut en 1996, llegó su segundo disco, Torre de Marfil, del año1998, donde nuevamente la balada romántica predominaba en sus composiciones. Ella misma confesaría en muchas entrevistas que luego de crear y grabar sus canciones, aquellos trabajos pasaban a ser inmediatamente propiedad de su público. Por esta misma razón, Soraya estuvo muy lejos de competir en el mercado musical con otras artistas que, sin desmerecer su talento, optaron por un marketeo mucho más agresivo y orientado a las ventas y las primeras planas de revistas, no siendo estas últimas necesariamente de corte musical. Así entonces, Soraya se concentró en satisfacer tranquilamente al público que silenciosamente se iba sumando año tras año, a medida que su carrera musical se iba afianzando con cada nuevo álbum.



Quédate (En Esta Noche)


Si Te Vas (Torre de Marfil)

Sin embargo, pese a la potente química que se producía entre la artista y quienes se sentían identificados con sus letras y sus acordes, el año 2000 marcaría un antes y un después no solo en su trabajo como intérprete, compositora y músico, sino también como ser humano. A la edad de 31 años, y a poco tiempo de presentar su tercer álbum, Cuerpo y Alma, le fue diagnosticado cáncer de mama en etapa tres, una enfermedad que en su familia ya tenía larga data, puesto que además de haberle arrebatado la vida a su abuela y a su madre, también estaba provocando la agonía de una de sus tías. Desde aquel año Soraya no solo luchó por vencer el terrible mal que la aquejaba, sino que también decidió, a través de su propio testimonio, ayudar a crear conciencia entre las mujeres de habla hispana para la detección temprana del cáncer de seno, salvando así muchas vidas luego de un tratamiento temprano y eficaz. Su música cesaba por un tiempo, pero la nueva misión que le encomendaba la vida recién comenzaba.



Cuerpo y Alma (C.A. 2000) Version Exclusiva


En Dónde Estás (Cuerpo y Alma)

Su increíble fuerza, en todos los ámbitos, la hizo sobreponerse luego de una dura batalla contra el cáncer junto a su equipo médico. Prueba de aquel temple fue que regresó a través del video de la canción “En Dónde Estás”, de su producción del año 2000, donde se la veía con el cabello extremadamente corto, producto de la quimioterapia a la que estaba siendo sometida. Esa fue una de las mayores pruebas de su coraje, pero también de su espíritu humano, muy lejos de la mentalidad de mercadeo que domina en la sociedad actual, no solo en el mundo de la música. Siendo una mujer extremadamente atractiva, nunca le importó figurar y mantenerse como la sex symbol que perfectamente hubiese sido, puesto que prefirió ser consecuente con su propio estilo y las ganas que tenía de brindar lo mejor de sí al público. Era la prueba más evidente que su testimonio como sobreviviente, y ahora como vocera latina de la Fundación contra el Cáncer de Seno Susan Komen, no solo era potente, sino por sobre todo auténtico y de corazón. El año 2002 decide grabar el tema “Por Ser Quien Soy”, el cual no fue lanzado comercialmente en una nueva placa, sino con el único fin de contar a través de su música, sin duda su mayor talento, su experiencia con el cáncer y su enorme amor por la vida.



Por Ser Quien Soy

Así entonces, cuando la enfermedad fue contrarrestada, Soraya volvió a grabar, y esta vez madurando aún más su propia inspiración musical, sin importarle llegar a tener una masividad que muchas veces solo esconde burdos intereses comerciales, porque su deseo seguía siendo siempre el mismo, entregar lo mejor de sí a través de sus discos. El año 2003 lanzó el exitoso Soraya, donde el tema “Casi” se transformó en todo un himno, ya que su letra reprodujo la exitosa batalla que libró contra las dudas que surgieron, una vez que le fue diagnosticado el cáncer. Ahora, con un sonido que se acercaba todavía más al folk, tan característico de los grandes cantautores estadounidenses, Soraya logró llevarse el Grammy Latino en el 2004, a través de una categoría recién estrenada, “Mejor Álbum de Cantautor”, toda una hazaña, y justo en el mismo año que la trajo por primera vez al Festival de la Canción de Viña del Mar acá en Chile, cuando presentando un pequeño repertorio logró cautivar a un público difícil para las baladistas femeninas, ya que lamentablemente con los años, dicho escenario solo se ha vuelto proclive a baladistas hombres con buena apariencia, músicos con mariachis y grupos pop, rock o tropicales que hagan bailar a los espectadores. Soraya felizmente cerró su participación como jurado, y artista invitada al show, con una merecidísima antorcha de plata.



Casi (Soraya)


De Repente (Viña 2004)

Pasaría un año antes que llegara el que para mucho público, pero especialmente para la crítica especializada, sería su mejor álbum hasta la fecha. En marzo del 2005 salió al mercado El Otro Lado de Mí, una placa donde el romanticismo de siempre, a través de sonidos latinos y folk, ahora se mezclaría con acordes mucho más rockeros, y también, aunque parezca curioso, con una mayor presencia de los sonidos de su ancestral Colombia. También sería la primera vez que Soraya escribiría canciones sobre temáticas de corte social. Sin embargo, este cautivante enjambre de estilos y composiciones, que incluso la hicieron regresar a Chile para grabar en Isla Negra, la tierra de Pablo Neruda, el video de la hermosa balada “Como Sería”, retrataron a una artista que tenía mucho talento aún por regalar al mundo de la música, y por cierto a sus fans, con lo cual el shock que produjo la noticia de su recaída con el cáncer fue más que evidente. Aunque ahora la noticia fue manejada con mucho más sigilo por ella misma, su familia y amigos, y por cierto su casa disquera, la mañana de aquel 10 de mayo del 2006 sacudió el corazón y los sentidos no solo de sus admiradores, sino de todos aquellos que la conocieron.

Su propia carta de despedida, publicada en su página de internet, reflejaba la inmensa paz que la acompañó hasta el final, y el gran amor que siempre sintió por todos aquellos que la conocieron y admiraron:

"...Mi historia física puede llegar a su fin, pero estoy segura que la que existe en el corazón de ustedes seguirá presente por la eternidad. Confío en que mi existencia dejará huella en la vida de ustedes beneficiando en un futuro a muchas mujeres y que la luz de mi vida iluminará la de muchas familias más. No hay dolor en vano porque la esencia de la vida consiste en trascender en los demás y en regalar el valor de mi experiencia y de mi lucha para hacer de sus días un mejor existir. Aun no alcanzamos la meta, pero se que día a día estamos mas cerca de ella. Hoy no pierdo esta batalla porque sé que lo que he luchado no es en vano, si no que ayudará a vencer una batalla mayor, la de la detección temprana y prevención de este terrible mal.

Ahora les toca a ustedes seguir con nuestra misión. Deseo de corazón contagiarles mi amor a la vida y que seas tú un canal que lleve a mucha gente este mensaje que puede salvarles la vida. Te pido comprendas la oportunidad que tienes ahora de prevenir un enemigo que puede acabar con tu vida.

¡No se dejen vencer! Hay mucho camino que recorrer y esta lucha vale la pena.

“...Cuando sólo escuchas el latido de tu corazón. Encontrarás entre su ritmo y el silencio la razón...”

Con amor

Soraya

También hubo una emotiva despedida para los medios de prensa:

Durante todo este tiempo juntos, ustedes han sido mis fieles aliados en esta jornada, ayudándome a llevar mi mensaje a miles de hogares. Sus muestras de cariño, su interés imparable en mi carrera y mi causa, ese granito de arena extra que siempre pusieron para hacer que mi misión dejara de ser solo mía para convertirse en nuestra misión, nuestras experiencias compartidas… todos y cada uno de estos momentos han hecho que cada día de mi vida sea especialmente importante.

En un mundo en el que la belleza superficial reina, hablar de un tema tan complicado como lo es el cáncer de seno no sería tarea fácil sin ustedes. El mensaje de detección temprana y prevención de cáncer de seno ha llegado y ha salvado a muchas personas gracias al tiempo que ustedes me permitieron estar en sus diferentes medios. Aunque aún no alcanzamos la meta, sé que día a día estamos más cerca de ella(...)

Con cariño,

Soraya


Moría no solo la que tal vez fue la mejor compositora de habla hispana, dueña de un talento único para escribir sobre el amor y la fuerza interna del ser humano, sino además, partía una luchadora que con su propia experiencia sirvió como ejemplo para muchas mujeres en una sociedad como la latinoamericana, donde hasta hace unos años la palabra cáncer era tabú, además de una clara e irremediable sentencia de muerte. Su testimonio sirvió también para mejorar el tratamiento médico de las pacientes que sufren este mal, además de avanzar en nuevos procedimientos. Todo ese testimonio humano quedó retratado en el libro Con Las Cuerdas Rotas, que ella misma escribió en vida luego de su primer diagnóstico, y que finalmente fue editado tras su deceso. De hecho, Soraya poco antes de morir recibió la distinción Mujeres de la Esperanza, y reconociendo también el enorme aporte que ella significó como artista, a los pocos meses tras su fallecimiento aparecieron discos recopilatorios, destacando Entre su Ritmo y el Silencio del sello EMI, ideales para las nuevas generaciones, y por cierto, para su público siempre fiel. Así entonces, pese al enorme dolor y pena que significó su partida, quienes la admiramos en vida, y quienes incluso después de su muerte continúan sumándose como sus fans, sentimos que no todo fue en vano, ya que fuimos contemporáneos de una leyenda que ahora brilla con luz propia, no solo en el firmamento, sino además en cada rincón donde su música es escuchada.



Cómo Sería (El Otro Lado Mí)
video filmado en Isla Negra, Chile

Nunca la olvidaremos, porque para nosotros Soraya seguirá viva por la eternidad. Ella se encargó con su propia magia de que así fuese, independiente del tremendo respeto que ella sentía por sus fans al momento de grabar cada una de sus composiciones. Un ser humano como pocos, y que en un corto tiempo supo darle luz no solo a su propia vida, sino también a la de todos aquellos que fuimos testigos de su éxito.

Hasta siempre Soraya.



Redactado por: Jorge Valenzuela
Gracias por tu colaboracion amigo.
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